El funcionario de seguridad señalado por torturas en el ‘caso Ayotzinapa’ renuncia a su cargo

Carlos Gómez Arrieta ha renunciado a su cargo como subsecretario de Seguridad del Estado de Michoacán. La decisión del funcionario llega tras la difusión este viernes de un vídeo en el que se le escucha interrogar a uno de los detenidos por el caso Ayotzinapa mientras es torturado. Así lo ha anunciado el Gobierno estatal en un comunicado emitido este sábado. Los abusos policiales en la investigación de la desaparición de los 43 estudiantes no es la única denuncia pública que recae sobre Gómez Arrieta, desde hace años bajo sospecha por usar la fuerza de manera excesiva.

El vídeo que provocó la denuncia, publicado por EL PAÍS, muestra a un detenido, supuestamente Carlos Cantó, sentado y con los ojos vendados. Una voz le hace preguntas sobre lo que vio la noche en que desaparecieron a los estudiantes. Pese a que el detenido responde el interrogatorio, las imágenes muestran cómo un uniformado lo tortura asfixiándolo con una bolsa en la cabeza. Según un peritaje realizado por la Comisión presidencial de la Verdad, la voz es la de Gómez Arrieta, quien en ese momento estaba a cargo de la policía federal ministerial.

Este diario ha intentado comunicarse con Gómez Arrieta vía telefónica, pero tiene el teléfono apagado. 

El motivo de la renuncia, según el comunicado, es «facilitar y atender las investigaciones» que deriven de la publicación del vídeo. Gómez Arrieta ha sido el número dos de la Secretaría de Seguridad Pública estatal (SSP) por lo menos desde el año 2015. Pese a que acumula numerosas denuncias públicas por abusos policiales, el Gobierno de Michoacán lo ratificó en su cargo en varias ocasiones.

La última denuncia pública que recibió Gómez Arrieta fue la de un agente de Asuntos Internos de la policía de Michoacán, que investigaba los abusos de las fuerzas de seguridad en Tierra Caliente. El oficial Orepani Alexi Leyva fue enviado al municipio de Apatzingán, en una de las zonas más conflictivas del Estado, a investigar posibles casos de violaciones a los derechos humanos por parte de la SSP. Pero al llegar allí, fue detenido por 15 policías y presentado ante Gómez Arrieta. «Me empezó a decir ‘oye, ¿qué está pasando? ¿por qué haces esto?», contó el oficial en rueda de prensa el pasado marzo.

Leyva aseguró además que ese día los agentes lo golpearon y amenazaron de muerte frente a Gómez Arrieta, quien le increpó por andar «molestando» a los agentes de la SSP. A los pocos días de hacer pública la denuncia, el oficial de Asuntos Internos fue despedido de su trabajo. Su caso fue reportado ante la Comisión de Derechos Humanos de Michoacán y la Fiscalía del Estado para su investigación.

Entre enero y octubre de 2018, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Michoacán registró al menos 150 quejas contra agentes de la Secretaría de Seguridad Pública por abuso policial. Ese año, la SSP fue el organismo más señalado en la quejas por violaciones a los derechos humanos ante el ombudsman estatal. Tortura, hostigamiento, detenciones ilegales, uso excesivo de la fuerza. Algunos civiles han denunciado incluso que fueron asfixiados con bolsas en la cabeza.

Estos modus operandi se repiten en los 26 informes que emitió la CEDH el año pasado contra el organismo. «La SSP refrenda su compromiso de seguir trabajando con plena transparencia, institucionalidad, responsabilidad y congruencia», asegura el comunicado de este sábado. Una afirmación que deberá probar con algo más que con palabras.