Un capo de la ‘Ndrangheta escapa de una prisión en Uruguay

Rocco Morabito en el momento de su detención en Montevideo, en septiembre de 2017.


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Rocco Morabito en el momento de su detención en Montevideo, en septiembre de 2017.

El capo de la mafia italiana Rocco Morabito protagonizó esta medianoche una fuga de película. Escapó por los techos de la cárcel de Montevideo, Uruguay, donde se encontraba recluido desde 2017, a la espera de su extradición a Italia. Morabito, quien fue el número uno de la ‘Ndrangheta -la mafia calabresa- se escapó junto a otros tres criminales internacionales de la prisión uruguaya.

«Sobre la medianoche cuatro personas con arresto administrativo que se encontraban alojados en el Centro de Ingreso, Diagnóstico y Derivación del INR, se fugaron por las azoteas del edificio mediante (un) boquete», detalla un escrito de la Unidad de Comunicación del Ministerio del Interior (Unicom) de Uruguay. El grupo de fugados ocupó con violencia un terreno cercano accediendo por una ventana pequeña, a cuya propietaria robaron el dinero, agrega el comunicado.

Además de Morabito se fugó Leonardo Abel Sinopoli Azcoaga, detenido por un delito de falsificación de documento y hurto, a solicitud de la justicia de Brasil, así como, Matías Sebastián Acosta González, a la espera de su extradición a Brasil, y Bruno Ezequiel Díaz, detenido por un delito de homicidio a solicitud de la justicia argentina.

Rocco Morabito


Imagen sin fechar de Morabito en su etapa en Italia.

Morabito fue arrestado en Uruguay a principios de septiembre de 2017 en Uruguay, después de permanecer durante 23 años prófugo. Quien era uno de los cinco huidos más peligrosos de Italia vivió en el país sudamericano diez años con un pasaporte brasileño bajo la falsa identidad de Francesco Antonio Capeletto Souza. La Policía lo detuvo en un hotel de Montevideo, pero vivía en una lujosa mansión en Punta del Este. En su domicilio fueron encontradas doce tarjetas de crédito, trece teléfonos móviles, cheques su una importante cantidad de dinero, así como varias armas.

El capo mafioso, apodado también ‘U Tamunga’ por el indestructible 4×4 del ejército alemán que solía conducir cuando vivía en Calabria, edificó su reputación en Milán. Se trasladó a esa ciudad del norte italiano a los 25 años, convirtiéndose en el rey de la cocaína. Desde allí comenzó a extender la red de distribución de narcóticos con la que la ‘Ndrangheta ha multiplicado su tamaño y peligrosidad en los últimos años convirtiéndose en la principal mafia de Italia.

En Sudamérica se ocupaba de hacer llegar la droga desde este continente al norte de Italia, según los investigadores del caso.