Trump restringe más el asilo de centroamericanos

Donald Trump vuelve a endurecer las normas para los solicitantes de asilo. El Gobierno implementará desde este martes una orden que hará que la mayoría de solicitantes que transiten por otro país antes de pisar suelo estadounidense no tengan opción de conseguir protección. La nueva política se aplicará en la frontera sur con México, lo que supone un varapalo para las familias centroamericanas, que lideran la ola migratoria que afronta Washington. La norma también se aplicará a niños que hayan cruzado la frontera solos. Existen algunas excepciones como, por ejemplo, aquellos a quienes se les haya negado el asilo en los países que cruzaron previamente o las personas que hayan sido objeto de trata. El cambio de las reglas llega después de que se anunciaran redadas durante el fin de semana en 10 ciudades para expulsar a 2.000 extranjeros que tienen orden de deportación.

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El Departamento de Justicia y el de Seguridad anunciaron en un comunicado que la nueva orden pretende “mejorar la integridad del proceso” al imponer más restricciones o límites de elegibilidad de los extranjeros que buscan asilo en EE UU. El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Kevin K. McAleenan, reconoció que los fondos extra (4.600 millones de dólares) aprobados en junio por el Congreso fueron vitales, pero remarcó que no será suficiente si no se cambian las leyes sobre el sistema de inmigración. «Hasta que el Congreso pueda actuar, esta norma interina ayudará a reducir el factor que impulsa la migración irregular hacia EE UU», sostuvo McAleenan en el comunicado.

Este lunes el presidente estadounidense tenía previsto recibir a su homólogo guatemalteco, Jimmy Morales, para intentar avanzar en su intención de convertir a Guatemala en un tercer país seguro, lo que implicaría que los migrantes de El Salvador y Honduras que transiten por su territorio con la intención de llegar a EE UU se queden en tierras salvadoreñas hasta que Washington decida si les concede el asilo. Sin embargo, Morales pospuso el encuentro «debido a las especulaciones surgidas y las acciones legales impuestas» sobre el posible acuerdo bilateral. El Gobierno guatemalteco negó que estuviese contemplando la idea de convertirse en un tercer país seguro. Tras el fracaso de la reunión con Morales, EE UU ha anunciado la medida por la que exige solicitar asilo antes de llegar a la frontera sur.

El objetivo de Trump es lograr que otros países contengan el éxodo centroamericano, que este año podría alcanzar las 800.000 personas en tránsito, según el Gobierno mexicano. McAleenan cree que esta nueva política desincentivará a los solicitantes de asilo que “no buscaron protección urgente en el primer país disponible”, a los migrantes económicos que “carecen de un temor legítimo de persecución” y a las organizaciones criminales transnacionales, traficantes y contrabandistas «que explotan» su sistema para obtener ganancias”. En los casi dos años que lleva Trump en la Casa Blanca, la Administración estadounidense ha intentado que cada vez sea más difícil solicitar asilo. Desde hace poco más de un año, la violencia doméstica y el miedo a las pandillas ya no son motivos suficientes para conseguir protección en Estados Unidos.

Una de las tres excepciones de la nueva regla es que podrán solicitar asilo quienes hayan transitado antes por un país que no haya firmado ningún tratado internacional que rija la gestión de los refugiados, algo que la mayoría de los países latinoamericanos ha hecho. Hasta ahora, Estados Unidos solo tiene un acuerdo de “tercer país seguro” con Canadá. Sin embargo, a principios de junio, México admitió que deberá negociar la condición de tercer país seguro con EE UU para frenar el número de migrantes que cruzan la frontera entre ambos países, después de las amenazas de Trump de imponerles un arancel general del 5%, que finalmente no sucedió debido a la ofensiva mexicana en materia migratoria.