Puntos de choque entre Trump y el Congreso sobre información

Washington — La renuencia del gobierno del presidente Donald Trump a enviar la denuncia de un informante al Congreso es parte de un patrón de resistencia a las solicitudes de los legisladores que buscan acceder a testigos, documentos y otra información.

La Casa Blanca y el Departamento de Justicia han alegado reiteradamente las prerrogativas de los miembros del ejecutivo para desafiar las peticiones, lo que en algunos casos ha obligado a los legisladores a demandar al gobierno en cortes federales. El presidente tiene la facultad de impedir la llegada de información a tribunales, el Congreso y el público a fin de proteger la confidencialidad del proceso de toma de decisiones de la Casa Blanca. El privilegio para retener documentos y prohibir a colaboradores testificar se basa en la premisa de que el presidente tiene una necesidad casi incomparable de proteger la confidencialidad de las recomendaciones informales que pasarán a consideración presidencial.

Las disputas abarcan todo, desde las declaraciones de impuestos del presidente Donald Trump hasta las declaraciones de testigos entrevistados como parte del informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la intromisión rusa en las elecciones presidenciales de 2016.