Stefano Zamagni: «Es una paradoja que los acreedores quieran el default a una mejora económica de la Argentina»

Bajo el disparador ¿La economía al servicio de los pueblos o de los mercados?, pensadores, políticos y economistas analizaron la realidad que impuso al mundo la pandemia del coronavirus. Stefano Zamagni, profesor de la Universidad de Bologna, y asesor del Papa Francisco, entre otros roles destacados, fue el gran invitado de la jornada.

Entre otros temas, se refirió a la deuda soberana de la Argentina y recordó la importancia que tendrá llegar a un acuerdo con los acreedores. «Hay que convencer en especial al Fondo de inversión BlackRock, uno de los principales acreedores de Argentina. Si Larry Fink acepta el canje, otros acreedores se van a plegar», aseguró. 

El economista presentó propuestas ante los problemas económicos que provoca la pandemia en el mundo entero, como la importancia de que la humanidad cuente -en el futuro inmediato- con una vacuna contra el COVID-19 sin patente. «Tenemos buscar una manera para garantizar que los distintos grupos de investigación del mundo obtengan recursos para investigar y retornos justo, pero no la monopolización de la patente. La vacuna es una necesidad para el ciudadano común. No se puede patentar el sol», dijo parafraseando al científico Jonas Salk. «Esto no es una utopia…sino que hay que organizar el proceso», remató. 

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La actividad fue convocada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y en ella también participaron el Ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta, Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación y el rector de la UNTREF, Aníbal Jozami,

Al abordar la cuestión de la deuda soberana de la Argentina Zamagni explicó por qué el acuerdo de 2018 entre el gobierno argentino y el FMI no tuvo éxito. «La deuda publica llegaba al 7% del PBI. ¿Por que lo aceptó el gobierno? Para tener una idea el cupo o ratio de Alemania es 0,7% y el de Estados Unidos 1,2%. Argentina prometió pagar el 7% de su PBI, algo realmente imposible de sostener», se quejó. 

Respecto de la reestructuración en marcha, indicó que «el nuevo gobierno promete refinanciar con un cupo de 2,3%; es bastante alto para asegurar retorno, pero es sustentable», analizó. Lo que a Zamagni le llama la atención es que, aún en estos términos los acreedores no están dispuestos a aceptar la propuesta. «La paradoja es que los acreedores prefieren un default a una mejora económica de la Argentina. Es una paradoja, porque si soy acreedor tengo que tener miedo de un default», agregó. 

«La vía de salida es una decisión inmediata», adelantó. Zamagni e hizo incapié en la importancia de un mundo que está atento a lo que pasa en la Argentina y que quiere que el tema se resuelva favorablemente. «A nivel mundial hay movimiento de intelectuales, pensadores y economistas que buscan convencer a los bonistas de que accedan al acuerdo, y en el grupo hay 12 premios nóveles de economía. Pienso que saben lo que significa el procedimiento económico», dijo; sin embargo recordó que esto parece no ser «suficiente».

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«Tenemos que convencer algunos bancos grandes de aceptar el plan de reestructuración; en especial al Fondo de inversión BlackRock. Uno de los principales acreedores de Argentina que tiene una fuerza de trillones de dólares» explicó. Para Zamagni, si Larry Fink acepta el canje, otros acrredores también se van a plegar.  ¿Cuál es la probabilidad de que esto suceda?

Según el profesor de la Universidad de Bologna «el año pasado Fink fue uno de los 181 CEO’s de empresas que firmaron la declaración sobre la Responsabilidad Social Empresaria. Esta es la razón por la cual la perspectiva y la acción de la sociedad civil es importante. Estas organizaciones van a insistir para que Fink acepte», reiteró Zamagni.

El documento firmado por las empresas más importantes de EEUU (Amazon, Apple, General Motors, Ford, Coca-Cola, Walmart, Bayer, Siemens, Exxon, SAP, Goldman Sachs y Blackrock, entre otras) reconoce que juntas emplean a más de quince millones de personas y tienen una responsabilidad que va más allá de asegurar el retorno de las inversiones cuando son demasiados los ciudadanos padeciendo estrecheces. El objetivo fue replantear su rol en la sociedad.

Zamagni también se refirió a los datos de pobreza que acechan a la Argentina y que se deben considerar para renegociar pronto y con buenos resultados para la sociedad. «Recientemente el Banco Mundial estimó que la pobreza urbana en Argentina es del 35% y la pobreza de los niños es del 52%. No se puede tolerar esto», dijo enfático el profesor italiano y recordó que el Papa Francisco apela a poner fin a esta situación. «Lo vemos en la creación de la nueva comisión hace dos semanas en la que está como Jefe de Agusto Santin (de buenos Aires)», recordó.

El profesor Zamagni se refirió a la llamada iniciativa de Asís, a través de la cual el Papa Francisco convocó a estudiosos y emprendedores, sobre todo a los jóvenes, para encontrar nuevos caminos que puedan reducir la creciente desigualdad en el mundo.

«La posiblidad es la combinación de oportunidades y esperanzas. Muchas veces pensamos que la posibilidad es la consecuencia de las oportunidades. No es verdad. El elemento más importante es la esperanza que se alimenta con la pureza de la pasión civil. Es la esperanza la que espolea a la nación», dijo el profesor de la Universidad de Bologna al cerrar su presentación en el foro convocado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero.  

MF/MC