Chile le pidió ayuda al Fondo Monetario Internacional por US$ 23 mil millones

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue recibiendo pedidos de asistencia a través de las líneas flexibles que se pusieron a disposición de los países para hacer frente a la pandemia del Coronavirus. En este caso fue Chile el que recurrió al Fondo con un pedido cercano a los US$ 23.800 millones. Kristalina Georgieva, la directora gerente del organismo, recomendó que se aprueba.

El directorio del organismo se reunió «en una sesión informal» para discutir una solicitud de las autoridades chilenas para un acuerdo de dos años bajo la Línea de Crédito Flexible (LCF) con el FMI por un monto equivalente a DEG 17.443 mil millones (lo que representa unos US$ 23.8 mil millones o 1,000 por ciento de la cuota).

«Las autoridades chilenas tienen la intención de tratar la línea de crédito como financiamiento precautorio. Esta línea de crédito ayuda a proteger contra choques externos a los países que tienen marcos de política muy sólidos y una trayectoria de muy buen desempeño económico al proporcionar un amplio acceso a recursos del FMI por adelantado sin condiciones ex post», sostuvo el Fondo en un comunicado de prensa.

Cuando se presentó el pedido de asistencia al FMI por parte de la Argentina, también Nicolás Dujovne -ministro de Hacienda- y Federico Sturzenegger -presidente del BCRA- de la gestión de Cambiemos en 2018 indicaron que el préstamo era «precautorio». 

«Sobre la base de los muy sólidos fundamentos económicos, marcos de política institucional y antecedentes de Chile, la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, tiene la intención de recomendar la aprobación del acuerdo LCF para Chile cuando el Directorio Ejecutivo del FMI se reúna nuevamente para tomar una decisión en las próximas semanas. El FMI está listo para continuar apoyando a Chile durante estos tiempos difíciles», remarcó el comunicado.

Un comunicado del Banco Central de Chile detalló que “la FCL es una facilidad de carácter precautorio, complementaria a las fuentes propias de liquidez externa provenientes por ejemplo de las reservas internacionales”. Según detaca el diario La Tercera, «la facilidad no está destinada a financiar gasto público”, detallando que “su disponibilidad tiene por objeto ayudar a alcanzar los objetivos del Banco Central ante eventuales situaciones de shocks externos severos, como los que podrían acompañar a un agravamiento significativo de los efectos globales de la crisis originada por el Covid-19″.

PV / DS