La OMS pide no politizar el debate sobre la vacuna para el coronavirus

La Organización Mundial de la Salud (OMS) pidió ayer a los gobiernos que eviten “politizar” el debate sobre las vacunas que se están desarrollando, después de que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, reafirmara que no comprará la que está desarrollando China, pese a que está ya en fase avanzada en su propio país, en un laboratorio público del estado de San Pablo, gobernador por el opositor Joao Doria.

“La politización no es algo bueno, es importante que la población sea adecuadamente informada a partir de evidencias científicas y no teniendo como base posiciones geopolíticas o político-partidarias”, declaró la especialista brasileña de la OM, Mariángela Simao.

Bolsonaro reafirmó que no confía en la vacuna china, Coronavac, desarrollada por el laboratorio chino Sinovac, y que su gobierno no la adquirirá aunque la Agencia Nacional de Vigiliancia Sanitaria (Anvisa) afirme que cumple con todos los requisitos. 

El presiden brasileño dijo dudar de que la vacuna china, que ya está en fase tres y está siendo testada en el Instituto Butantan de San Pablo, “proporcione suficiente seguridad a la población”.

“Estoy seguro de que otras vacunas que están en estudio se pueden probar científicamente, no sé cuándo, puede durar años”, agregó, “China, lamentablemente, tiene mucho descrédito por parte de la población, sobre todo porque, como muchos dicen, este virus habría nacido allí”.

La especialista Simao de la OMS dijo que, a diferencia de lo que hace Bolsonaro, las autoridades deben contribuir para que haya “confianza en la vacuna a fin de contrabalancear el impacto de las fake news”.

“Cuando una vacuna es aprobada por Anvisa el producto tiene todas las garantías relativas a su eficacia y seguridad más allá de cuál sea el origen de la medicina”, puntualizó la doctora Simao.

El jueves, la agencia sanitaria brasileña, que es estatal y autónoma, advirtió que no permitirá “influencias externas” en favor o en contra de una vacuna, porque “poco importa el país de origen” y sólo “la ciencia y el apego a la buena técnica” pueden ser tomados en cuenta.

Bolsonaro también criticó al gobernador Doria por defender la vacunación obligatoria, calificándolo de “dictador”. Para Simao, cada gobierno debe decidir si será obligatoria o no la vacuna, pero les pidió “actual para disminuir el impacto de los movimientos antivacuna”.