Brasil: un crimen racista el Día de la Conciencia Negra

La muerte el jueves por la noche de un hombre negro tras recibir una paliza a manos de agentes de seguridad blancos en un supermercado del grupo Carrefour en Porto Alegre desató una oleada de indignación en Brasil, que ayer conmemoró el Día de la Conciencia Negra.

Un video grabado con un celular por un testigo, y divulgado por los medios de comunicación y las redes sociales, capta el momento en que Joao Alberto Silveira Freitas, de 40 años, es agredido con múltiples puñetazos por uno de los agentes mientras el otro lo mantenía inmovilizado hasta reducirlo.

Según relatos de la prensa local, basados en testimonios de Policía Militar de Rio Grande do Sul, el hombre habría amenazado a una trabajadora del supermercado, quien habría llamado a los agentes de seguridad, que le propinaron la paliza a la salida del centro.

Sin embargo, la mujer de la víctima sostuvo que la agresión se produjo porque una guardia de seguridad se sintió ofendida por la forma en la que la miró Joao Alberto, y por eso pidió a sus colegas que lo golpearan.  

Los servicios de emergencia intentaron reanimar al hombre, que terminó muriendo en el lugar. Los dos agresores fueron detenidos. Uno de ellos es policía militar en régimen temporal, y trabaja en ese supermercado en su tiempo libre.

Medidas. En un comunicado, la filial brasileña del grupo francés Carrefour lamentó la “brutal muerte” de Silveira Freitas y aseguró que tomará las “medidas pertinentes para responsabilizar a los implicados en este caso criminal”.

Carrefour “romperá el contrato con la empresa que responde por los agentes de seguridad que cometieron la agresión. El trabajador que estaba a cargo del supermercado en el momento del incidente será despedido”.

En un comunicado, la Brigada Militar afirmó que “detuvo a todos los implicados, incluido al PM temporal, cuya conducta fuera de su horario de trabajo será analizada con todos los rigores de la ley”.

Este hecho trágico desató la indignación en las redes sociales desde el jueves por la noche y sacudió ayer la conmemoración del Día de la Conciencia Negra en Brasil, donde es festivo en varios estados y se celebran actos reivindicativos en varias ciudades, entre ellas Sao Paulo y Río de Janeiro.

“De 20 de noviembre a 20 de noviembre y todos los días, la estructura racista de este país nos trae brutalidad como regla!”, escribió en Twitter el activista social Raull Santiago.

En Brasil, el último país de América en abolir la esclavitud, en 1888, más de la mitad de los 212 millones de habitantes son negros o mestizos. Los afrodescendientes sufren elevados índices de violencia policial y callejera, pobreza y marginación social.

Según el “Atlas de Violencia” publicado en agosto pasado, el número de asesinatos de negros aumentó un 11,5% entre 2008 y 2018, mientras que entre los no negros disminuyó un 12,9%.


El general Mourao

“Racismo es el de EE.UU”, dice el vicepresidente

Agencias

El vicepresidente brasileño, Hamilton Mourao, aseguró ayer que en Brasil “no existe racismo”, al ser consultado por el asesinato a golpes de un hombre negro en un supermercado de Porto Alegre, horas antes de que el país conmemorara el Día de la Conciencia Negra. 

Mourao, un general retirado del ejército, calificó la muerte como “lamentable”, y atribuyó el episodio a “personal de seguridad absolutamente falto de preparación”. 

Consultado por los periodistas sobre si podía confirmar que no creía que en el país existiera racismo, el vicepresidente fue terminante. 

“Puedo decir con toda tranquilidad que aquí no hay racismo, afirmó Mourao. Yo viví en Estados Unidos, y ahí sí que hay racismo. Viví dos años, y en la escuela en la que vivía, las ‘personas de color’ estaban separadas. Yo nunca había visto eso en Brasil. Era adolescente y quedé impresionado. Era a finales de los años 60”, agregó. 

“Y digo más: las personas de color se sentaban en la parte de atrás del ómnibus, no se sentaban adelante. Eso es racismo. Aquí no existe eso. Acá uno puede decir: existe desigualdad. Pero racismo no existe en nuestro país”. 

Sin embargo, en una aparente contradicción, el vicepresidente admitió que en Brasil sí existe el llamado “racismo estructural”. 

“Gran parte de las personas del nivel más pobre, las que tienen menos acceso, las que están en desventaja social y viven en las favelas, son gente de color”, que “sufren mucho en este país”, declaró el general.

Según un estudio de la Universidad Católica de Río Gran do Sul, los negros brasileños ganan en promedio un 17 por ciento menos que los blancos de su misma clase social.