Biden asumirá en el pico de Covid y la más grande recesión de la posguerra

Apenas asuma el próximo 20 de enero, Joe Biden enfrentará los retos más grandes de su carrera política: la mayor crisis económica desde la década de 1930, una pandemia que tardará en desaparecer, y una creciente polarización política en los Estados Unidos. Según informaron ayer las autoridades, la economía creó 245 mil empleos en noviembre, a un ritmo más lento del que registró a mitad de año, y la tasa de desocupación cayó levemente del 6,9 al 6,7%. La recesión amenaza con continuar y profundizarse, ya que las autoridades reportaron este miércoles y jueves el récord diario de contagios y muertes por Covid-19 desde que comenzó la pandemia.

Pese a que la tasa de desempleo tocó un mínimo desde que la pandemia pulverizó el mercado laboral, todavía hay 10,7 millones de desempleados, a los que se suman las personas que dejaron de buscar trabajo. Las autoridades destacaron que la tasa está ocho puntos por debajo del máximo alcanzado durante la pandemia en abril, pero sigue 3,2 puntos porcentuales por encima del nivel previo a la llegada del virus.

Pero el dato más alarmante para las autoridades es la desaceleración de la creación de empleo. Los analistas esperaban que se sumaran 650 mil nuevos puestos el mes pasado. La enorme diferencia entre esa estimación y la realidad tendría como explicación el rebrote de casos de coronavirus, que desincentivaría el consumo y las contrataciones laborales. 

El presidente electo afirmó ayer que el futuro del empleo será “sombrío” si la economía no recibe un estímulo, por lo que instó al Congreso a aprobar un nuevo paquete de asistencia de 900 mil millones de dólares. “Los estadounidenses necesitan ayuda ahora”, afirmó en una declaración desde Wilmington, Delaware, al tiempo que adelantó que a partir de enero su gobierno propondrá al Capitolio estímulos adicionales.

Emergencia sanitaria. Estados Unidos, el país más afectado del mundo con más de 14 millones de infectados y 277 mil muertos por Covid-19, registró el jueves más de 210.000 contagios en un solo día, un récord absoluto desde el comienzo de la pandemia, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Un día antes, el miércoles, se alcanzó el pico de fallecimientos diarios: 2.885.

“Las hospitalizaciones aumentaron un 86% solo en los últimos 14 días”, alertó dijo el gobernador de California, Gavin Newsom, quien anunció que en el Estado prohibirán reuniones y actividades no esenciales para evitar el colapso del sistema sanitario. 

Los viajes por el Día de Acción de Gracias y por Navidad podrían agravar aún más la crisis. “Creo que enero será terrible porque vas a tener la ola de Acción de Gracias superpuesta a la de Navidad. Es totalmente concebible que enero pueda ser el peor momento”, afirmó Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas y asesor de la Casa Blanca. 

Según esa previsión, Biden asumiría en el peor momento de la pandemia en los Estados Unidos. En un intento por concientizar a la población, el presidente y sus antecesores Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton anunciaron que se vacunarán en público. Además, el jefe de Estado electo pedirá a sus compatriotas utilizar barbijos en los primeros 100 días de su mandato. 

FDR. Ante la gravedad de la crisis, Biden prevé un gran plan de estímulo económico, similar en sus proporciones al impulsado por Franklin Delano Roosevelt en los 30. “Él ha estado ampliando sus propuestas políticas para que se correspondan con la magnitud de la crisis económica y sanitaria”, explicó a PERFIL el periodista de New York Magazine Gabriel Debenedetti, que cubrió la campaña demócrata.

Con ese plan en mente, nominó el martes pasado a su equipo económico, liderado por la ex presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen, una experta en política monetaria. “Son tiempos difíciles, pero la ayuda está en camino”, afirmó el líder demócrata, que aprovechó la ceremonia para llamar al Congreso a aprobar un “robusto” paquete de ayuda, tras semanas de estancamiento de las negociaciones entre demócratas y republicanos. La urgencia de los demócratas es compartida por el gobierno de Trump. “Insto al Congreso a aprobar algo rápido”, pidió el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, durante una audiencia en la Cámara Baja.   

Yellen, en tanto, afirmó que “es esencial” actuar de forma urgente. “Hay tanta gente que no logra traer comida a la mesa y pagar sus cuentas. Es una tragedia estadounidense”, aseveró. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, también advirtió recientemente que vienen meses “difíciles” por el aumento de los casos de Covid-19 en Estados Unidos y el extranjero.

La magnitud de la crisis es enorme. Desde que irrumpió el coronavirus en el país se destruyeron 22 millones de empleos, de los cuales se recuperaron la mitad. “La economía de EE.UU. todavía tiene un mayor déficit de puestos de trabajo hoy que en el peor momento de todas las recesiones de posguerra anteriores, incluyendo la Gran Recesión”, escribió en Washington Post la analista Catherine Rampell. 

Si la recuperación del mercado laboral continúa al ritmo registrado en noviembre, Estados Unidos tardaría más de tres años en volver a los niveles de empleo de enero de 2020. Por eso, una de las prioridades de Biden será aumentar los seguros de desempleo para asistir a los más afectados y reanimar el consumo. Además, impulsará la inversión en infraestructura y en energías limpias como parte de su programa Building Back Better.