Joe Biden tiene en su oficina una escultura del líder sindicalista César Chávez

Washington, D.C. – Paul Chávez no sabía que la escultura que le habían pedido de su padre, el líder sindical y de los derechos civiles César Chávez, terminaría en la Casa Blanca.

Esta misma semana decidió prestar una estatua de bronce al presidente Joe Biden y se apresuró a empaquetarla y hacérsela llegar desde el otro extremo del país, California. Para él fue una sorpresa cuando vio a Biden en su nuevo escritorio en el Despacho Oval, con el busto de su finado padre detrás suyo.

Todavía tenemos una sonrisa de oreja a oreja”, expresó Paul Chávez en una entrevista el jueves.

Durante su campaña Biden promovió la unidad y la justicia racial, y el hijo de Chávez dijo que el nuevo mandatario parece estar tratando de impulsar esas ideas a través de una serie de cambios decorativos en su oficina.

Señaló que la presencia de la estatua en la Casa Blanca marca el inicio de un “nuevo día” tras la gestión de Donald Trump, con sus políticas en contra de la inmigración. Chávez hijo, quien es presidente y director de la junta de directores de la fundación que lleva el nombre de su padre, pronosticó que bajo el nuevo gobierno “se tomará en cuenta el aporte de los trabajadores, de los inmigrantes, de los latinos”.

Cada vez que Biden sea visto en su escritorio, estará presente el dirigente sindical agrícola.

Los cambios en el Despacho Oval se vieron por primera vez cuando Biden firmó el miércoles una serie de decretos y otras medidas en sus primeras horas como presidente.

El cambio más notable es una alfombra azul con el sello presidencial en el centro, que había sido usada por última vez por Bill Clinton y que reemplaza una alfombra colorida instalada por Trump. Biden también decidió usar las cortinas doradas de la época de Clinton.

Además del busto de Chávez, también hay otros de los luchadores por los derechos civiles Martin Luther King Jr. y de Rosa Parks, así como una escultura del presidente Harry Truman. Biden retiró un busto de Winston Churchill.

En la pared frente al escritorio de Biden hay un cuadro con un collage de fotos de los presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt en el que figura así mismo otro padre de la patria, Alexander Hamilton.

Brilla por su ausencia un retrato del presidente Andrew Jackson, un favorito de Trump que firmó una ley que conllevó la expulsión de decenas de miles de indígenas nativos de sus tierras.

Biden conserva el escritorio del Resolute, construido con madera de roble del barco británico que exploraba el Ártico HMS Resolute. Pero se deshizo del botón rojo que instaló Trump en su escritorio para llamar a un mayordomo para que le llevase una Diet Coke, su bebida preferida.

Todos los presidentes cambian la decoración del Despacho Oval al iniciar sus gobiernos para reflejar su gusto personal o promover ciertas ideas.

La Casa Blanca tiene en sus depósitos una amplia colección de muebles, cuadros y otros artefactos. Los presidentes también pueden pedir prestados objetos del Smithsonian y de otros museos. El curador de la Casa Blanca supervisa todo y la renovación se hace en cuestión de horas, tras la partida del presidente saliente y antes de la llegada de su sucesor.

Biden también reemplazó unas banderas militares que Trump usó con fines decorativos y colocó en su lugar una bandera estadounidense y otra con el sello presidencial. Ambas están detrás de su escritorio.

Además seleccionó una silla de cuero marrón oscuro que reemplaza la silla rojiza de Trump..