Un debate en Valencia sienta en diván a la socialdemocracia

La crisis de la izquierda y cómo recuperar su apoyo social ha centrado el primer e intenso debate de una nueva edición del Congreso del Bienestar que, organizado por la Cadena SER, se inauguró anoche en Valencia. Las periodistas Soledad Gallego-Díaz y Àngels Barceló, directoras de EL PAÍS y del programa Hoy por Hoy, respectivamente, incidieron en la necesidad de que la socialdemocracia haga un ejercicio de autocrítica sobre su responsabilidad, por ejemplo, en la desregulación de los mercados que generó el estallido de la crisis de 2008, en el aumento de la desigualdad y en el alejamiento de la ciudadanía. Gallego-Díaz mencionó a Tony Blair y Bill Clinton y en cómo la tercera vía terminó con la idea de la lucha contra la desigualdad como motor de la izquierda, lo que supuso un descalabro para la misma. Barceló abundó en la falta de la reacción de la izquierda ante la crisis en el coloquio celebrado en el Aula Magistral del Palau de les Arts y moderado por el periodista Teodoro León.

Los otros dos intervinientes interpelados eran el expresidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el exdiputado, también socialista, Eduardo Madina, Zapatero subrayó que los retos más difíciles de la izquierda tienen que ver con la globalización, con el requilibrio de la riqueza en el mundo. Si hasta hace unas décadas EE UU y Europa suponían el 60% del PIB, ahora suman “el treinta y tantos”, mientras China ha sacado de la pobreza a 700 millones de persona. “La clase media sufre esa competencia. Hay que construir más comunidad internacional”, dijo. El expresidente se declaró optimista, lo que arrancó las sonrisas del público que llenaba la sala, y recordó que ahora hay menos hambre y pobres en el mundo que en cualquier otro momento de la historia.

Madina apuntó que la autocrítica es imprescindible, pero también señaló la complejidad de un mundo cambiante y sin gobernanza en el que, por ejemplo, la izquierda previó que la desregulación desembocaría en una crisis pero no supo implementar políticas para evitarla. Abogó por la construcción de una teoría de la gobernanza mundial.

El congreso, titulado Bienestar y sociedad, continúa hasta el domingo y abordará temáticas muy diversas, desde el humor, hasta la guerra de sexos, pasando por el cambio climático. A esta primera sesión también asistió Ximo Puig, presidente de la Generalitat, patrocinadora del congreso.