Cómo impactó el coronavirus de Wuhan al turismo, el consumo y la industria

Todavía es demasiado pronto para saber con certeza qué impacto tendrá la epidemia del nuevo coronavirus de Wuhan en la economía mundial. Pero, de momento, ya afectó de forma negativa en muchas compañías internacionales por el importante peso de China tanto en el mercado como en la producción. 

El sector del transporte y del turismo es el que, de momento, se vio más afectado. China cerró las puertas de varias de sus ciudades y prohibió los viajes organizados de sus ciudadanos dentro y fuera del país, para tratar de contener la contaminación., entre tanto varias compañías aéreas, incluyendo Air France, British Airways, Air Canada, Lufthansa, American Airlines, United Airlines, American Airlines o Delta, suspendieron sus vuelos hacia China continental. 

Países como el Reino Unido, Alemania y Estados Unidos desaconsejaron los viajes a China. Algunos, como Singapur o Australia, incluso prohibieron la entrada a su territorio de todos los no residentes que lleguen de China, y Estados Unidos hará lo mismo a partir de este domingo 2 de febrero. Washington también impondrá una cuarentena a los viajeros estadounidenses que vuelvan de China, especialmente de la región donde brotó la epidemia. 

Rusia cerró sus 4.250 km de frontera terrestre con China e impuso visas para turistas chinos y la suspensión de visas de trabajo para los ciudadanos de ese país, a fin de combatir la propagación del nuevo coronavirus. Las medidas tienen como objetivo «salvaguardar la seguridad del país, proteger la salud pública y evitar el contagio del nuevo coronavirus», informó el sitio internet gubernamental.

Las actividades turísticas tampoco se libraron del efecto coronavirus. Disney cerró sus parques de atracciones de Shanghái y de Hong Kong. Varias compañías de cruceros como MSC Cruceros, Costa Cruceros y Royal Caribbean cancelaron viajes con partida en puertos chinos y vetaron el embarque a pasajeros que hayan estado en China en las últimas dos o cuatro semanas. 

China se convirtió en un país mayoritariamente urbano en 2011, y la población de migrantes internos del país casi se duplicó entre 2005 y 2018 para llegar a más de 240 millones, según la Oficina Nacional de Estadísticas. Cada año, la mayor afluencia de viajes del mundo tiene lugar en China cuando los trabajadores regresan a casa para el Año Nuevo lunar desde las ciudades donde trabajan. Muchos de estos trabajadores están a menudo excluidos del sistema público de seguridad social debido a las normas de registro urbano.

La coincidencia del brote de coronavirus y el período de vacaciones complicó los esfuerzos para controlar su propagación y las autoridades establecieron puntos de control de la fiebre en aeropuertos y estaciones de tren en todo el país y extendieron tres días el periodo de vacaciones. Según informó Xinhua News, el Grupo Estatal de Ferrocarriles de China dijo que el sábado 1 de febrero se llevaron a cabo unos 2,6 millones marcando un descenso interanual del 78,5 por ciento.

De acuerdo con el grupo, en la actualidad se está chequeando la temperatura corporal de los pasajeros en 2.373 estaciones de todo el país, al tiempo que se aplican medidas intensificadas de prevención y control para proteger la salud y la seguridad de los viajeros y empleados. China extendió los siete días de vacaciones por la Fiesta de la Primavera a 10 días como resultado del brote del virus 2019-nCoV, aliviando la presión por el pico de los viajes de vacaciones.

La irrupción del nuevo patógeno ha desencadenado la parálisis de sectores enteros de la economía china y la gente, aterrorizada, prefiere quedarse en casa para evitar el contagio. Los comercios, y especialmente los restaurantes y los cines, que normalmente suelen estar llenos para los fiestas de fin de año, estaban vacíos en todo el país. 

Bodas y funerales, reducidos al mínimo

La industrializada provincia de Hubei, epicentro del virus, está aislada del mundo, y sus 56 millones de habitantes confinados en ella. El transporte aéreo y el turismo están casi paralizados y varias empresas anunciaron que prolongaban la suspensión de sus actividades más allá de las vacaciones de Año Nuevo, que en principio terminan este domingo.

La preocupación por la expansión del virus es tal que el gobierno chino instó a las parejas que hayan planeado casarse este 2 de febrero (el 02-02-2020 es considerada una fecha de buena suerte) que lo pospongan. y pidió que los funerales se hagan de manera «simple y expeditiva para evitar la congregación de gente» y que los cuerpos de las víctimas del coronavirus sean cremados lo antes posible.

Para contener el impacto, el banco central chino inyectará el lunes 1,2 billones de yuanes (175.000 millones de dólares), una operación que, según la entidad, servirá para mantener «una liquidez razonable y abundante» para el sistema bancario, así como para estabilizar el mercado de cambio.

Consumo

En China, la epidemia perturbó las redes de distribución y los precios de las verduras se dispararon, lo que llevó a algunas multinacionales a cerrar parcial o totalmente sus tiendas. En cualquier caso, la población permanece encerrada en sus casas y rehuye los comercios. El sábado, Apple anunció el cierre de sus tiendas en China continental hasta el 9 de febrero. Starbucks, que tiene en China su segundo mercado mundial, cerró la mitad de sus 4.000 puntos de venta en ese país.

«Varios cientos» de restaurantes McDonald’s tampoco abrieron sus puertas en la provincia de Hubei, cuya capital es Wuhan, epicentro de la epidemia. Sin embargo, 3.000 de sus restaurantes estaban funcionando. Pizza Hut o KFC también cerraron parte de sus franquicias, siguiendo órdenes de sus empresas conjuntas en China. Asimismo, tras la cancelación de varias competiciones deportivas internacionales, incluyendo las pruebas del Mundial de esquí alpino, China anunció el jueves que aplazará su temporada de fútbol 2020. 

Industria automovilística

Wuhan es una ciudad industrial en la que se instalaron numerosos grupos automovilísticos internacionales. El francés PSA, presente allí desde los años 1990, gestiona tres plantas y da trabajo a 2.000 empleados, 38 de ellos expatriados. Estos últimos fueron repatriados a Francia el viernes, y 20 de ellos llegaron con síntomas de gripe.

El grupo japonés Nissan empezó a repatriar a su personal desde Wuhan, entre tanto l italo-estadounidense Fiat Chrysler, los estadounidenses General Motors y Ford pusieron en marcha restricciones para sus equipos. Tesla, pionero en el sector de los autos eléctricos, advirtió por su parte que el nuevo coronavirus podría perturbar el aumento de producción de su nueva planta de Shanghái. 

Electrónica

El gigante taiwanés Foxconn, principal proveedor mundial de componentes electrónicos y que tiene varias unidades de producción en Wuhan, no reabrirá sus fabricas en China antes de mediados de febrero. «Somos capaces de satisfacer la demanda de nuestros clientes y, al tiempo, de proteger la salud de nuestros empleados», aseguró el subcontratista.

Apple, un cliente importante de Foxconn, anunció no obstante una previsión de facturación para su segundo trimestre mayor de lo habitual, si bien su jefe, Tim Cook, aseguró que contaba con proveedores alternativos. 

DS