El caso de Martha Sepúlveda, víctima de ELA, que quiere morir pero le niegan la eutanasia

Martha Liria Sepúlveda Campo, la colombiana de 51 años que iba a acceder a una eutanasia el domingo 10 de octubre, recibió horas antes la noticia que menos esperaba: el procedimiento fue cancelado “de manera unánime” luego de meses de lucha para acceder a una muerte asistida.

Sepúlveda sufre desde 2019 de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que va afectando la movilidad del cuerpo. Aunque varios pacientes logran sobrellevar la enfermedad sin tantas dificultades, en el caso de la mujer los síntomas empeoraron y ya no puede caminar sin asistencia.

El 22 de julio pasado, la Corte Constitucional colombiana permitió el procedimiento “siempre que el paciente padezca un intenso sufrimiento físico o psíquico, proveniente de lesión corporal o enfermedad grave e incurable”, según comunicó la agencia EFE. Cuatro días más tarde, Martha solicitó el permiso, que le fue concedido el 6 de agosto.

Pero este fin de semana, mediante un comunicado, el Instituto Colombiano del Dolor -donde se iba a realizar la eutanasia- informó que el procedimiento fue cancelado. Según señalaron, el Comité Científico Interdisciplinario para el Derecho a Morir con Dignidad «concluyó de manera unánime cancelar el procedimiento» al determinar que «no se cumple con el criterio de terminalidad como se había considerado en el primer comité» que evaluó su caso.

El hijo de Martha, Federico Redondo, cuestionó la decisión y sostuvo: “Para nosotros no deja de ser desconcertante que estas irregularidades por parte de la IPS (Institución Prestadora de Salud) hayan tenido lugar justo después de la viralización de la noticia de la decisión de mi mamá, y esto porque antes no se nos había notificado de ninguno de estos procedimientos adicionales que se notificaron justo el viernes a las ocho de la noche”, dijo en diálogo con el noticiero colombiano Noticias Caracol.

“Tenemos muy claro que es un hecho que ya pasó y que hay que enfrentar. Y aunque suene contradictorio, estaremos dispuestos a dar la pelea por la dignidad de mi mamá hasta las últimas consecuencias, ya que su decisión no ha cambiado en nada por ese acontecimiento”, agregó Redondo, quien contó además que su madre está en estado de “desesperanza y tristeza” tras lo sucedido.

«Dios no me quiere ver sufrir», aseguró Martha al hablar de su decisión de morir

“En el estado que la tengo (la enfermedad), lo mejor que me puede pasar es descansar. Dios no me quiere ver sufrir a mí, y yo creo que a nadie. Ningún padre quiere ver sufrir a sus hijos”, señaló Martha, al tiempo que explicó que había elegido el día domingo para su muerte, dado que ese día “siempre vamos a la iglesia, a la misa”.

Además, había solicitado que la muerte asistida fuera temprano para que ese mismo día se realice tanto el procedimiento como la cremación, la entrega de las cenizas y la eucaristía.

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Martha, de 51 años, vive con ELA desde el 2019. Foto: captura Noticias Caracol.

“Desde el plano espiritual, estoy totalmente tranquila”, dijo la mujer, quien se define como “una persona católica, muy creyente”, según contó en una entrevista el medio local. “Estoy más tranquila desde que me autorizaron el procedimiento, me río más, duermo más tranquila”, reveló la mujer, que cuenta con el apoyo de casi toda su familia: sus 11 hermanos y su hijo están de acuerdo con el procedimiento.

Ante la consulta sobre quienes le piden que luche en lugar de pedir la muerte asistida, Sepúlveda explicó que ella ya peleó la batalla: “Cobarde seré, pero no quiero sufrir más. ¿Luchar? Yo lucho por descansar”, analizó.

Eutanasia: la situación de Colombia con la muerte asistida

Colombia fue, en 1997, el primer país de Latinoamérica en despenalizar la eutanasia, siendo además uno de los pocos países en el mundo donde el procedimiento es legal, como en Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Nueva Zelanda y España.

Desde que el Gobierno colombiano lo reglamentó en 2015, se practicaron 157 procedimientos en el país, según los datos del Ministerio de Salud. Además, cada cinco solicitudes de eutanasia, se autorizan dos, señala DescLAB, Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. 

La novedad es que, hasta 2021, sólo se permitía en casos de enfermedades terminales, por lo que Martha luchaba por lo que sería el primer caso de una muerte asistida sin padecer una enfermedad terminal.

Por otro lado, cabe destacar que se trata de un un país con una gran mayoría de creyentes católicos, donde la Iglesia se opone: califica a la eutanasia como una “seria ofensa” a la dignidad humana. 

Según un comunicado de la Conferencia Episcopal de Colombia, la eutanasia es “homicidio gravemente contrario a la dignidad de la persona humana y al respeto divino de su creador”, y pidió al Estado garantizar la atención médica a quienes estén en estado terminal.

Frente a esto, Martha, que es católica, apostólica y romana, no ve una contradicción en el procedimiento y hasta habló con sus pastores. “Yo sé que el dueño de la vida es Dios, sí. Nada se mueve sin la voluntad de él. Pero creo que él está permitiendo esto y no que esté postrada en una cama”, aseguró.

ag / ds

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