Suiza retiró la oferta de premiar con 50 dólares a los que consigan nuevos vacunados

A las puertas de un referéndum que cuestiona por segunda vez la política gubernamental contra el Covid-19, el país deplora más de 11 mil víctimas por la pandemia. 

El rechazo mayoritario de los 26 Cantones que integran la Confederación Helvética a la idea de remunerar con 50 francos suizos a quien convenza a un tercero para que se vacune, llevó ayer al Consejo Federal, el órgano colegiado de 7 miembros que gobierna el país, a retirar la propuesta, pese a que supuestamente ha dado buenos resultados en Suecia, y se la está aplicando en Grecia y Serbia, y en las ciudades de Nueva York y Vancouver

Uno de los argumentos contrarios a la promesa ha sido la presunto favoritismo de pagar a los nuevos candidatos a vacunarse, y no ofrecer ese equivalente de 50 dólares también a quienes se hubieran vacunado antes, lo cual es practicado en los estados de Maryland y Virginia, en Estados Unidos. El gobierno suizo fundamentó la medida con el cálculo que 100 vacunaciones impedirían una hospitalización y 250 ahorrarían la entrada de un paciente en cuidados intensivos, pero el sistema confederado del poder político, entre los cantones y el ejecutivo federal, volteó la iniciativa

Sin embargo, el problema identificado por las autoridades perdura pues harían falta, según las estadísticas, un millón suplementario de vacunados para enfrentar la llegada de las vacaciones invernales, y las fiestas y asuetos de fin y nuevo año. El frio otoñal en alza, y el incremento de reuniones y celebraciones públicas y privadas, serian propicias para la circulación del virus, y aumentaría el riesgo de nuevas infecciones. No serian suficientes los 140 mil vacunados por semana hoy alcanzados, para obtener mayor inmunidad en la población, cuando la vacunación no es obligatoria. De allí que impera conseguir por el convencimiento 1 millón pinchazos más antes del 2022.

Suiza lucha con el coronavirus.

Actualmente se mantiene la exigencia de un certificado sanitario con las 2 dosis de las vacunas que se vienen aplicando preferentemente, las de Pfizer/BioNTech y Moderna, con el reciente agregado de la aportada por Johnson & Johnson de 1 dosis: o en su defecto, el reemplazo por un test PCR que avale la no contaminación de su portador, todo esto para quienes deseen acceder a salas cerradas de bares, restaurantes, eventos culturales, cines, teatros, museos, gimnasios y estadios deportivos. Las mascaras subsisten en los transportes públicos y en las tiendas y supermercados.  

Las referencias en vista son Portugal, que alcanzó la inmunidad colectiva y levantó las medidas de restricción, o Suecia, que nunca valoró instaurar ningún certificado. En Suiza, el presente certificado vence el 24 de enero de 2022, fecha en que se extinguiría o debería renovarse, no olvidando entre tanto el segundo referéndum del mes que viene, contra la Ley Covid-19 de 2020 (luego modificada en marzo del 2021), que sostiene dicho certificado, considerado “discriminatorio”, por quienes lo atacan en las urnas. Un primer referéndum en septiembre de 2020 contra la versión original y no modificada de dicha Ley fue desestimado por el 60% de los votos.   

Para lograr aumentar el número de vacunados, la prioridad es persuadir a 800.000 personas entre 18 y 65 años de inocularse, y 100.000 más a los mayores de 65 años. Esto significaría terminar de inmunizar un total superior a los 6.000.000 de habitantes, o sea alrededor del 70% de los 8,6 millones de suizos o residentes extranjeros que pueblan el país. Para conseguirlo, los gobernantes han lanzado una batería de medidas, en torno a programar una semana de vacunación el mes entrante, alentada por una carta personalizada en todos los buzones postales del territorio.

Al tiempo, se pondrán en marcha 170 buses de vacunación suplementarios de los que ya circulan, que se instalaran en plazas públicas, campos deportivos, escuelas, y hasta discotecas, para que la gente no tenga la necesidad de desplazarse y concurra ya sea para evacuar dudas, o si lo desean, vacunarse inmediatamente, manteniendo no obstante el respeto para con quienes rehúsen hacerlo.

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A su vez, las redes sociales serán contactadas para difundir mensajes del gobierno, y se llevaran a cabo llamadas telefónicas personalizadas de funcionarios a detectados reticentes o indecisos a vacunarse a efectos de hacerlos cambiar de actitud. Las comunas, y las organizaciones deportivas y religiosas serán convocadas a contribuir en la campaña, que va a costar 100 millones de francos suizos. En la jornada de ayer se constataron 972 nuevos casos, 3 fallecidos y ninguna hospitalización.

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