Identifican al hombre que tomó cuatro rehenes en una sinagoga en Texas

Colleyville, Texas – Las autoridades identificaron el domingo al hombre que tomó rehenes en una sinagoga en Texas como Malik Faisal Akram, un ciudadano británico de 44 años.

En un comunicado emitido el domingo, el Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) aseveró que no hay indicio alguno de que haya alguna otra persona involucrada.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, tuiteó el sábado que todos los retenidos estaban a salvo.

“Las oraciones tuvieron respuesta. Todos los rehenes están fuera sanos y salvo”, detalló Abbott el sábado por la noche. El tuit de Abbott se dio poco después de un fuerte estallido y lo que se escuchó como disparos provinieron de la sinagoga.

Poco después de las 5:00 p.m., el primer rehén, un hombre, “fue liberado sin presentar heridas”, y se esperaba que se reuniera con su familia “lo antes posible”, informó en un comunicado el Departamento de Policía de Colleyville, una ciudad situada a 27 millas al noroeste de Dallas.

Según funcionarios estadounidenses citados por las cadenas CNN, ABC y NBC, el sospechoso aseguró ser el hermano de la científica pakistaní Aafia Siddiqui, encarcelada en una base aérea estadounidense cerca de Colleyville.

El secuestrador pedía que liberen a su hermana, que cumple una condena de 86 años de prisión por haber tratado de matar a soldados estadounidenses y agentes del FBI mientras se encontraba detenida en Afganistán.

La toma de rehenes se produjo durante un servicio religioso en la sinagoga de la congregación Beth Israel, que se estaba emitiendo en vivo por la página web de la institución en Facebook, informó el diario local “Fort Worth Star-Telegram”.

Más de 8,000 personas se conectaron al vídeo de la retransmisión en directo una vez que surgieron las primeras informaciones en redes sociales sobre lo ocurrido, hasta que finalmente la emisión se suspendió sin que la situación en el interior de la sinagoga se hubiera resuelto.

El vídeo no mostró lo que sucedía dentro del edificio, pero en él pudo oírse a un hombre enfadado que hablaba sobre la religión, insistía en que no quería herir a nadie y aseguraba que iba a morir, según el “Star-Telegram”.

Antes de que el vídeo dejara de emitirse, se escucharon lo que parecían negociaciones por teléfono entre el sospechoso y los agentes, señala el rotativo.