Israel rechaza estar cometiendo genocidio en la Franja de Gaza

Israel afirmó ayer que no busca “destruir” al pueblo palestino y declaró que el caso por genocidio presentado en su contra por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) está “totalmente distorsionado” y no refleja la realidad del conflicto en la Franja de Gaza.

“Si hubo actos de genocidio, fueron perpetrados contra Israelíes, afirmó Tal Becker, uno de los abogados de Israel, al describir los ataques terroristas de Hamas del 7 de octubre, que desencadenaron la respuesta israelí en Gaza.

Sudáfrica presentó en diciembre un recurso de emergencia ante la máxima instancia judicial de la ONU, con sede en La Haya, con el argumento de que Israel violó la Convención para la Prevención de Genocidios, firmada en 1948 después del Holocausto, y el jueves expuso sus argumentos ante el tribunal. 

Sudáfrica mostró “lamentablemente ante la corte una imagen factual y jurídica totalmente distorsionada”, declaró Becker. “El conjunto de sus argumentos se basa en una descripción de la realidad de las hostilidades actuales deliberadamente organizada, descontextualizada y manipuladora”, agregó el letrado. 

“Lo que Israel busca operando en Gaza no es destruir un pueblo, sino proteger un pueblo, el suyo, atacado en múltiples frentes”, subrayó el abogado. Becker describió la “masacre, mutilaciones, violaciones y secuestros a gran escala” llevados a cabo por Hamás el 7 de octubre, y afirmó que “si hubo actos de genocidio, fueron perpetrados contra Israel”.

El abogado puso una grabación el 7 de octubre en un kibutz israelí, en la que se oye a un terrorista de Hamás que se jacta de haber matado judíos y mostró  una entrevista televisiva en la que un funcionario de Hamás, Ghazi Hamad, promete que el ataque del 7 de octubre fue solo el comienzo y promete lanzar “un segundo, un tercero, un cuarto”, hasta que el país haya sido “aniquilado”.

Para al abogado defensor de Israel, la demanda de Sudáfrica debería ser rechazada “por lo que es: un panfleto”. Becker destacó que “Hamas ha incorporado sistemática e ilegalmente su estructura militar a escuelas, mezquitas, hospitales y otros lugares sensibles. Se trata de un método de guerra planificado y repugnante. Israel lucha contra la inhumanidad de Hamas”.

El objetivo del recurso de Sudáfrica es que los jueces de la CIJ ordenen un cese inmediato de la campaña militar lanzada por Israel en Gaza tras el ataque del 7 de octubre. 

Israel y Estados Unidos, su principal aliado, rechazaron el caso presentado ante la CIJ alegando que carece de fundamentos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desestimó tras la audiencia del jueves las acusaciones de Sudáfrica y afirmó que no es su país, sino Hamás quien está perpetrando un “genocidio”.

“Israel tiene derecho a defenderse”, señaló por su parte el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Matthew Miller. “Israel opera en un entorno excepcionalmente difícil en Gaza, un campo de batalla urbano en el que Hamas se esconde intencionadamente detrás de civiles”.

La CIJ podría pronunciarse en pocas semanas. La decisión del tribunal es vinculante, pero esta corte no tiene ninguna fuerza que garantice su aplicación. Tras el inicio de la invasión rusa en Ucrania en 2022, el tribunal ordenó en vano a Moscú que detuviera sus operaciones. 

“Cruzó una línea”. El tribunal no va a pronunciarse sobre el trasfondo del caso, es decir sobre si Israel está cometiendo un genocidio, pero sí sobre si la población de Gaza está en peligro. El recurso presentado por Sudáfrica se basa en que ambos países firmaron la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. El ministro sudafricano de Justicia, Ronald Lamola, argumentó en el jueves en La Haya que la respuesta de Israel tras los ataques del 7 de octubre “cruzó una línea”. 

“Ningún ataque armado en el territorio de un Estado, por muy grave que sea, justifica que se vulnere la Convención”, afirmó. “Los genocidios nunca se declaran con antelación pero este tribunal cuenta con las últimas 13 semanas de pruebas que muestran de forma irrefutable un modelo de comportamiento y de intención que justifica una acusación verosímil de actos genocidas”, afirmó Adila Hassim, una de las abogadas de Sudáfrica.

El portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, Lior Haiat, tildó a Sudáfrica de actuar como el “brazo jurídico” de Hamas y afirmó que las acusaciones son “uno de los mayores espectáculos de hipocresía de la historia”.

Entradas relacionadas