El flujo de hidrocarburos desde las terminales de Petróleos Mexicanos (Pemex) hacia puertos cubanos ha tomado un nuevo impulso en el cierre de 2025.
Recientemente, dos embarcaciones con bandera de Liberia partieron desde el puerto de Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz, cargadas con aproximadamente 80,000 barriles de crudo destinados a mitigar la severa crisis energética que atraviesa la isla caribeña.
Este movimiento logístico, operado desde la terminal de Pajaritos, no solo responde a una necesidad humanitaria o comercial, sino que coloca a México en una posición delicada dentro del tablero geopolítico, especialmente en su relación con Estados Unidos y el contexto de la crisis en Venezuela.
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La logística del suministro energético
El envío de crudo a Cuba se ha vuelto recurrente bajo la actual administración mexicana, utilizando buques de gran capacidad para transportar el petróleo que la isla requiere para mantener operativas sus centrales termoeléctricas.
Las embarcaciones identificadas en esta última operación realizaron la travesía mientras el gobierno mexicano mantenía una postura diplomática activa en foros internacionales.
De acuerdo con diversos reportes, el suministro mexicano ha intentado llenar el vacío dejado por la disminución de los envíos provenientes de otros socios estratégicos. La Habana enfrenta apagones prolongados y una infraestructura energética obsoleta que depende críticamente de la llegada de petróleo extranjero para evitar el colapso total de su sistema eléctrico.
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Impacto en la relación con Washington
La decisión de Pemex de suministrar petróleo a Cuba ocurre en un momento de fricción con Estados Unidos. Washington mantiene un régimen de sanciones estricto sobre la isla y observa con recelo cualquier apoyo que fortalezca la estabilidad de gobiernos con los que mantiene diferencias profundas, como es el caso de Cuba y Venezuela.
La administración mexicana ha defendido estos intercambios basándose en principios de soberanía y cooperación regional. No obstante, el recurrente envío de crudo abona a la tensión con el gobierno estadounidense, que monitorea de cerca los movimientos en la terminal de Pajaritos.
Mientras estos cargamentos llegaban a su destino, México reiteraba su posición ante la Organización de las Naciones Unidas. Según informa El País, México pedía en la ONU una solución pacífica a la crisis entre Estados Unidos y Venezuela, una declaración que coincide con la navegación de los buques cargados de hidrocarburos hacia Cuba.
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Factores clave de la exportación a la isla
El envío constante de recursos energéticos a Cuba se explica a través de varios puntos fundamentales que definen la actual política exterior de México:
- La utilización de infraestructura estratégica de Pemex en Veracruz para facilitar la salida expedita de los buques.
- El papel de México como un mediador que busca soluciones diplomáticas paralelas a la asistencia material.
- La dependencia crítica de la red eléctrica cubana del petróleo mexicano para su funcionamiento básico.
- El uso de embarcaciones con banderas internacionales para realizar los traslados desde puertos mexicanos.
- Esta dinámica de suministro continuo refleja un compromiso que trasciende lo económico, convirtiéndose en un factor de peso en las negociaciones diplomáticas de la región. Mientras los buques petroleros sigan cruzando el Golfo de México, la isla continuará siendo un punto de interés prioritario en la agenda bilateral entre México y Estados Unidos.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
