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El anuncio del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, de eliminar desde el 1 de junio los aranceles aplicados a productos colombianos abrió un nuevo frente diplomático entre ambos países. Horas después del anuncio, la Cancillería colombiana emitió un duro comunicado en el que rechazó la manera en que fue presentada la medida y señaló una posible injerencia en el proceso electoral que atraviesa Colombia.
El pronunciamiento se produjo luego de que Noboa informara públicamente el levantamiento de los gravámenes tras una conversación virtual con el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, a dos días de las elecciones colombianas.
Atribuir una decisión de esta naturaleza a dinámicas o coyunturas de carácter electoral, desdibuja su fundamento jurídico e institucional
Para el Gobierno colombiano, la decisión ecuatoriana no puede interpretarse como un gesto político ni como el resultado de una conversación entre dirigentes, sino como el cumplimiento de una obligación derivada de las resoluciones emitidas por la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
🔴 Atención: Colombia anunció que derogará las medidas comerciales adoptadas contra Ecuador tras la decisión del presidente Daniel Noboa de eliminar los aranceles a las importaciones colombianas.
Sin embargo, el Gobierno colombiano aseguró que la medida ecuatoriana no responde a… pic.twitter.com/p4LYnIFa4i
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) May 30, 2026
‘Respondía a órdenes de la CAN’
En su comunicado oficial, la Cancillería sostuvo que la eliminación de los aranceles debe entenderse como consecuencia directa de las decisiones adoptadas por la Secretaría General de la CAN.
Transportistas de ambos países exigieron que se levanten las sanciones y medidas arancelarias. Foto:Redes sociales
Según el Gobierno colombiano, las restricciones comerciales impuestas por Ecuador eran incompatibles con las normas comunitarias y debían desmontarse tras las resoluciones expedidas por el organismo regional.
“Atribuir una decisión de esta naturaleza, que responde a compromisos internacionales previamente asumidos, a dinámicas o coyunturas de carácter electoral, desdibuja su fundamento jurídico e institucional”, señaló la Cancillería.
El Gobierno también afirmó que presentar la medida como un acto de voluntad política puede generar interpretaciones equivocadas y afectar la confianza de empresarios, exportadores y demás actores económicos que dependen del comercio binacional.
La orden que emitió la Comunidad Andina
La controversia ocurre semanas después de que la Secretaría General de la CAN ordenara a Colombia y Ecuador desmontar las medidas comerciales adoptadas durante la disputa arancelaria.
El plazo otorgado por el organismo venció el pasado 21 de mayo. Sin embargo, hasta el anuncio realizado por Noboa el 29 de mayo no se había informado públicamente la fecha exacta para la eliminación total de los gravámenes.
Por esta razón, distintos sectores políticos y medios de comunicación han señalado que el anuncio ecuatoriano coincidió con una obligación previamente establecida dentro del sistema andino.
Petro y De la Espriella Foto:EL TIEMPO
La Cancillería colombiana insistió en que la decisión ecuatoriana debe analizarse dentro de ese contexto jurídico y no desde el escenario político generado por la conversación con De la Espriella.
La presunta injerencia electoral
Uno de los apartados más fuertes del comunicado colombiano se refiere al contexto electoral.
La Cancillería manifestó su preocupación por declaraciones y actuaciones que puedan dar la impresión de que decisiones económicas y comerciales con impacto sobre millones de personas están siendo utilizadas dentro de una campaña política.
El Gobierno afirmó que vincular medidas que afectan directamente a productores, exportadores y comunidades fronterizas con dinámicas electorales puede generar incertidumbre y afectar la institucionalidad.
Incluso fue más allá al señalar que existe una preocupación por lo que calificó como una posible vulneración del principio de no intervención en los asuntos internos de otro Estado.
“Colombia manifiesta su categórico rechazo (…) a la deliberada injerencia en el proceso electoral en curso en Colombia”, indicó el comunicado.
El anuncio de Noboa y las reacciones de Petro
La controversia comenzó cuando Daniel Noboa informó en su cuenta de X que eliminaría la denominada tasa de seguridad aplicada a productos colombianos.
Gustavo Petro y Daniel Noboa Foto:AFP
El mandatario ecuatoriano aseguró que la decisión fue adoptada después de conversar con Abelardo de la Espriella y conocer su disposición para fortalecer la cooperación en seguridad fronteriza y la lucha contra el narcotráfico.
“Desde el 1 de junio tendrán levantada la tasa de seguridad”, afirmó Noboa.
🇪🇨🔴 El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció que está dispuesto a eliminar los aranceles a productos colombianos tras una conversación con el candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
Sin embargo, hay sectores que han cuestionado el pronunciamiento del mandatario… pic.twitter.com/xzTBrcgb8O
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) May 30, 2026
Por su parte, la campaña de De la Espriella celebró la decisión y aseguró que el candidato planteó la necesidad de superar las tensiones comerciales entre ambos países.
El presidente colombiano Gustavo Petro reaccionó posteriormente en redes sociales. El mandatario sostuvo que la eliminación de los aranceles corresponde a una orden emitida por el sistema andino y afirmó que el Gobierno ecuatoriano terminó acatando una decisión que ya había sido adoptada por la CAN.
Petro también cuestionó que el anuncio fuera presentado como resultado de gestiones políticas de sectores de oposición colombianos.
Se restablece el comercio
Mientras Ecuador presentó la decisión como parte de un acercamiento político y de seguridad, Colombia insiste en que se trató del cumplimiento obligatorio de una resolución de la Comunidad Andina y cuestiona que el anuncio se haya producido en medio de la campaña presidencial.
Pese al cruce de declaraciones, Colombia confirmó que también derogará las medidas adoptadas en respuesta a los gravámenes ecuatorianos, con el fin de restablecer plenamente las condiciones de comercio bilateral. Así, la guerra arancelaria entre ambos países entra en su recta final.
Gabrielle Gutiérrez
EL TIEMPO
