La renuncia de la vicepresidenta de Perú alivió el estancamiento político

La vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz, renunció un día después de prestar juramento para el cargo de presidenta en funciones del país, lo que alivió un estancamiento con el presidente Martín Vizcarra por su decisión de disolver el Congreso. La mandataria interina dijo que no podía ejercer el cargo de presidenta interina que le otorgó el Congreso después de que la Organización de Estados Americanos pidiese a la Corte Constitucional de Perú que determine la legalidad de la disolución, según una carta que publicó en su cuenta de Twitter el martes por la noche.

El presidente Martín Vizcarra disolvió el Congreso peruano, controlado por la oposición, y convocó elecciones parlamentarias, en un intento por poner fin al estancamiento político por sus planes para erradicar la corrupción en el país andino. Los diputados dijeron que la medida era inconstitucional y votaron el cese del presidente y la juramentación de Aráoz.

La decisión de Aráoz de renunciar al cargo asesta un golpe a la oposición y abre un camino para que el tribunal más alto del país resuelva la peor crisis política de Perú en décadas. También respalda la arriesgada decisión de Vizcarra de cerrar un Congreso elegido por voto popular, pese a una tasa de desaprobación del 87%, lo que lo sitúa entre las instituciones menos apreciadas del país.

Perú, una de las economías más estables de América Latina, ha estado sumido en la inestabilidad política desde las elecciones generales de 2016, cuando Pedro Pablo Kuczynski logró imponerse en una segunda vuelta presidencial frente a Keiko Fujimori, quien ganó la mayoría en el Congreso. Vizcarra, que había ocupado el cargo de vicepresidente anteriormente, asumió el liderazgo del país hace aproximadamente 18 meses, después de que Kuczynski renunciara al cargo en vísperas de una votación parlamentaria para su posible destitución. En reiteradas ocasiones se enfrentó a los diputados sobre sus planes para eliminar la corrupción de la vida pública.

Aráoz dijo que renunciaba al cargo de vicepresidenta porque había una ruptura del orden constitucional. Añadió que esperaba que la medida permitiera a Perú celebrar elecciones generales por el bien del país.

En una entrevista con Canal N, en Lima, el martes, el jefe de gabinete de Vizcarra, Vicente Zeballos, dijo que una elección general no era una opción ya que se había convocado una elección parlamentaria para el 26 de enero. Dijo además que el presidente, que no hizo hecho comentarios públicos sobre la situación desde que anunció la disolución del Congreso, nombraría un nuevo gabinete en los próximos dos días.

Los nombramientos incluirán un nuevo ministro de Finanzas para reemplazar a Carlos Oliva, quien se encuentra entre varios ministros que decidieron abandonar el Gobierno. Zeballos prometió continuidad en la política económica.