
La industria tabacalera en Estados Unidos inició un proceso de investigación para intentar probar la efectividad de las plantas del tabaco para combatir el coronavirus.
De acuerdo con el portal electrónico Politico, la empresa Reynolds American, dueña de las marcas de tabaco como Camel, Newport y Pall Mall, está infectando plantas de tabaco de rápido crecimiento con un coronavirus modificado genéticamente, para ver si pueden producir anticuerpos y así desarrollar una vacuna.
La intención parte de una investigación desarrollada por la unidad médica del Pentágono en la que se comprobó el uso de plantas de tabaco para desarrollar vacunas contra la gripe.
El estudio amplía que es el uso de las plantas permitiría la creación de un anticuerpo que sea capaz de combatir, eliminar o evitar un virus.
Reynolds implementó la idea durante la crisis del ébola, en el 2015. El estudio fue limitado, pero logró tener éxito.
El trabajo de la compañía solo está iniciando, por lo que el brote de coronavirus podría disminuir en lo que se llega a perfeccionar la vacuna.
El reportaje amplía que Reynolds ya se puso en contacto con la administración del presidente Donald Trump y dijo que esperan poder proveer una muestra durante el mes de marzo.
La nota indica que la industria tabacalera no ha podido separar un espacio en la medicina. La nicotina, como uno de los productos clave para el desarrollo y composición de los cigarrillos, se ha comprobado como que puede mejorar la condición de un paciente con predemencia, pero otros estudios sugieren que su uso puede producir un deterioro cognitivo leve.
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