
Washington, D.C. – Previo al debate de esta noche en Carolina del Sur, el senador Bernie Sanders comienza a enfrentarse a los retos de ser el líder indiscutido de las primarias presidenciales demócratas.
Las expresiones que hiciera en el sentido de que no todo ha sido malo en el “régimen autoritario” de Cuba, se convirtieron en el objetivo de ataque de sus oponentes en las primarias y del Partido Republicano, particularmente los de Florida, donde vive un grupo significativo de exiliados de dicho país.
Recordaron además posiciones que asumió Sanders como alcalde de Burlington (Vermont), cuando resaltó aspectos de las revoluciones cubana y nicaragüense.
Anoche, en CNN, Sanders respondió que fue consecuente en condenar gobiernos autoritarios como los de Cuba, Nicaragua, Rusia y China, pero también los de otros que no suelen estar en el listado usual de los políticos estadounidenses, como Arabia Saudita.
“He sido increíblemente consecuente y crítico de todos los regímenes autoritarios alrededor del mundo, incluyendo Cuba, incluyendo Nicaragua, incluyendo Arabia Saudita, incluyendo China, incluyendo Rusia”, dijo Sanders.
No obstante, se le critica por buscar lados positivos en Cuba, como el programa de alfabetización de la revolución, y el avance de la lucha contra la pobreza en China.
El exalcalde de South Bend (Indiana) Peter Buttigieg criticó que Sanders destaque el lado positivo del fallecido expresidente cubano Fidel Castro. “Estados Unidos necesita un presidente que sea extremadamente claro en hacerle frente a regímenes que violan los derechos humanos”, dijo Buttigieg.
“Su admiración por los elementos de la dictadura castrista o al menos su disposición a ignorar las violaciones de los derechos humanos en Cuba no sólo es peligrosa, sino profundamente ofensiva para muchas personas en Florida, Nueva Jersey y en todo el país que han huido de la persecución política y han buscado refugio en los Estados Unidos”, indicó Cristóbal Alex, asesor de la campaña del ex vicepresidente Joseph Biden.
Los comentarios de Sanders pueden representarle problemas para acercarse a electores demócratas de origen cubano y venezolano, principalmente en el estado clave de Florida.
“El más probable candidato demócrata alabó los supuestos ‘logros’ del régimen de Castro. Y se equivoca acerca del por qué la gente no derrocó a Castro. No es porque ‘él educó a los niños, les dio atención médica’, sino porque sus oponentes políticos fueron encarcelados, asesinados o exiliados”, indicó el senador republicano Marco Rubio (Florida), de origen cubano.
David Sirota, quien le escribe los mensajes a Sanders, publicó en Twitter un vídeo en el que el entonces presidente Barack Obama elogiaba los progresos del gobierno de Cuba en términos educativos y del cuidado médico.
“Cada niño en Cuba recibe una educación básica… La expectativa de los cubanos es equivalente a la de Estados Unidos porque tienen acceso a cuidado médico”, dijo Obama.
Sanders va al frente en las primarias demócratas, que hoy tienen el debate televisado de Carolina del Sur, que será transmitido por CBS a partir de las 8:00 p.m. (hora del este, 9:00 p.m. en Puerto Rico).
En el debate de esta noche estarán Sanders, Buttigieg, Biden, el exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg, la senadora Elizabeth Warren, la senadora Amy Klobuchar y el empresario Tom Steyer.
Tras ganar la votación el pasado sábado en Nevada, Sanders tiene por lo menos 43 delegados, frente a 26 de Buttigieg, 13 de Biden, 8 de Warren y 7 de Klobuchar.
La próxima primaria es el sábado precisamente en Carolina del Sur, donde se disputan 54 delegados.
La más reciente encuesta en dicho estado coloca a Biden como favorito, con 28%, seguido de Sanders 23%, Steyer 18%, Warren 12% y Buttigieg 10%.
El multimillonario Bloomberg no estará en la papeleta de Carolina del Sur, pero ya ha invertido casi $500 millones en publicidad de su propio bolsillo, de cara al súper martes del 3 de marzo, cuando habrá votaciones en 14 estados, Samoa americana y entre los electores demócratas que residen fuera de Estados Unidos.
En el súper martes, los precandidatos presidenciales buscarán ganar la mayoría de los 1,344 delegados que estarán en batalla ese día, un tercio de los 3,979 que tendrán derecho a participar en la votación inicial de la convención de julio, en Milwaukee (Wisconsin), para confirmar al candidato demócrata a la Casa Blanca.
