
Washington – Además de su intención de defender el bienestar de su comunidad, el puertorriqueño Eddie Morán, recién elegido alcalde de Reading (Pensilvania), sostiene que ha tenido razones muy personales para ver en los puestos electivos públicos la oportunidad de trabajar por el desarrollo social y económico de la ciudad en la que ha vivido la última década.
Morán, quien tiene un hijo autista, integra hace seis años la Junta Escolar de Reading en busca de elevar la calidad de la educación especial. Ocupará la vicepresidencia de ese organismo hasta el mes próximo.
Cuando determinó aspirar a la alcaldía del pueblo en el que ha vivido hace una década, colocó el tema del desarrollo económico de la ciudad como su agenda prioritaria.
Ahora que su otro hijo -son gemelos- se prepara para la universidad, piensa que puede influenciar para lograr que la juventud de Reading pueda encontrar un buen trabajo al terminar sus estudios.
“Muchos jóvenes no regresan a la ciudad porque no tienen la oferta de empleos para poder sustentar una familia”, indicó Morán, natural de Hatillo, en entrevista telefónica.
Morán se convirtió el 5 de noviembre en el primer alcalde boricua e hispano de Reading, la quinta ciudad más poblada en el estado de Pensilvania. Cerca de un tercio de los residentes en la ciudad son de origen boricua.
El político boricua -afiliado a los demócratas- derrotó decisivamente, en proporción de cuatro a uno, al republicano Lou Perugini.
Mientras se proclamaba ganador de las elecciones municipales de Reading, en un evento en el que no faltó la bandera puertorriqueña, una de sus hermanas telefoneó a su madre, quien -como otros dos de sus hermanos vive en Hatillo- para que pudiera ver en directo la jornada de celebración.
“Nuestra madre hizo muchos sacrificios para que no nos faltara nada. Vivimos una vida bien humilde, (en términos económicos) pobre”, dijo Morán, al indicar que perdió a su padre cuando tenía nueve años, y cuatro años después ella se llevó a sus cinco hijos para Brooklyn, Nueva York, en busca de mejores oportunidades para su familia.
En Brooklyn, se crió y conoció a su esposa, Ruthie, quien le motivó a regresar a la escuela, completar la educación secundaria y tener experiencia universitaria.
Su primera prueba con la política partidista le dejó decepcionado. Trabajó en la década de 1990 en la oficina del entonces representante estatal neoyorquino Javier Nieves, como enlace con la comunidad. Luego, fue elegido como líder demócrata de su distrito.
Pero, con el tiempo, se enfrentó a personas que veían la política como un quid pro quo. “Lo que tú haces por mí, determinará si yo puedo ayudarte”, dijo que fue el mensaje que recibió de algunos. Optó por irse a trabajar de policía y luego obtuvo una licencia como agente de seguros médicos.
A Reading, llegó en 2008 convencido de que, para dar una vida más cómoda a su familia, necesitaba dejar atrás el alto costo de Nueva York. Morán afirmó que la movilización de electores boricuas e hispanos fue clave en su victoria.
De hecho, a Reading, donde viven unos 28,000 personas de origen puertorriqueño, se mudaron unos 3,000 boricuas desplazados por el huracán María.
Con un presupuesto de $93 millones, dijo que utilizará su experiencia de seis años en la Junta Escolar en beneficio de toda la ciudad. Pero subrayó que la atención principal tiene que estar en los temas económicos. “Nuestro desarrollo económico tiene que mejorar”, indicó.
Por ley, el alcalde de Reading jura en su puesto el primer lunes de enero, tras las elecciones municipales. Este año, la juramentación coincide con el Día de los Reyes Magos, lo que considera una bendición. “Vamos a poder celebrar ese día – dijo- con toda la comunidad”.
