
Washington – Una alta funcionaria del Pentágono reveló hoy que desde el 25 de julio el gobierno de Ucrania preguntaba al Departamento de Defensa sobre el freno en la asistencia militar de $391 millones que le había asignado el Congreso.
Ese es el mismo día en que el presidente Donald Trump, en una conversación telefónica, había solicitado como favor al presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky -justo cuando le pedía la entrega de la asistencia militar y una reunión en la Casa Blanca-, que se pusiera en contacto con su abogado, Rudolph Giuliani, y el secretario de Justicia, William Barr, sobre posibles investigaciones relacionadas a los demócratas, la empresa de gas Burisma y el ex vicepresidente Joseph Biden.
La conversación telefónica entre Trump y Zelensky tuvo lugar en horas de la mañana del 25 de julio.
Al declarar ante el Comité de Asuntos de Inteligencia de la Cámara de Representantes, que lleva a cabo la investigación sobre un posible proceso de destitución en contra del presidente Trump, Laura Cooper, subsecretaria adjunta del Departamento de Defensa para Rusia, Ucrania y los países euroasiáticos, sostuvo que su personal le dio a conocer que desde el 25 de julio la embajada de Ucrania preguntaba si la asistencia militar había sido congelada.
Cooper sostuvo que su personal le dio a conocer un correo electrónico del gobierno de Ucrania luego de leer su declaración a puerta cerrada ante el Comité de Asuntos de Inteligencia. Hasta entonces, dijo, ella no había visto el correo electrónico.
Previamente, Cooper dijo al comité que el gobierno de Ucrania le expresó directamente el 5 de septiembre su preocupación por el freno de la asistencia militar, que fue liberada el 11 de septiembre, dos días después de que se conoció de la puesta en marcha de una investigación sobre la querella de un denunciante anónimo por las peticiones hechas por Trump durante la conversación del 25 de julio con el presidente de Ucrania.
La secretaria adjunta del Departamento de Defensa, una funcionaria de carrera, sostuvo que por “segunda o tercera mano”, lo que había escuchado es que la decisión de frenar la ayuda militar a Ucrania había sido justificada por la Oficina de Presupuesto y Gerencia de la Casa Blanca por los temores de Trump de que estaba preocupado con la corrupción en ese país de Europa del Este.
El asunto, dijo, fue discutido en una reunión del 26 de julio del liderazgo del Concilio de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, sin aludirse a las preguntas que desde el día anterior hacía el gobierno de Ucrania.
Cooper sostuvo que como otros funcionarios del Pentágono abogó por la entrega de los fondos, que estaban disponibles orignalmente desde el 23 de mayo, y que temía que de prolongarse el freno impuesto por la Casa Blanca no pudieran entregarse en su totalidad durante el año fiscal estadounidense 2019, que terminó en septiembre, para el cual fueron asignados.
El congresista demócrata Eric Swalwell (California) afirmó que el testimonio de Cooper echa a un lado la alegación del gobierno de Trump de que Ucrania no conocía que se había congelado la asignación militar.
Junto a Cooper declara esta noche ante el Comité de Asuntos de Inteligencia el subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, David Hale, quien se limitó a responder las preguntas de los congresistas.
En la primera audiencia del día, el embajador de EE.UU. ante la Unión Europea, Gordon Sondland, reforzó las denuncias que investiga la Cámara baja, al afirmar que no debe haber duda que el presidente Donald Trump condicionó una reunión oficial en la Casa Blanca con el presidente de Ucrania a que ese país llevara a cabo investigaciones en contra de los demócratas y el exvicepresidente Joseph Biden.
Aunque Trump nunca se lo dijo, Sondland se convenció además de que la Casa Blanca frenó la entrega de una asistencia militar de $391 millones a Ucrania en espera de que el gobierno ucraniano emitiera una declaración comprometiéndose a investigar la empresa de gas Burisma, de cuya junta de directores formó parte el hijo del exvicepresidente Biden, Hunter, y la teoría infundada de que ese país de Europa del Este interfirió con las elecciones estadounidenses de 2016.
Biden es uno de los principales aspirantes demócratas a la Casa Blanca.
“¿Hubo un quid pro quo? Con respecto a (una) llamada solicitada de la Casa Blanca (al presidente de Ucrania, Volodomir Zelensky) y la reunión en la Casa Blanca (que quería el gobierno ucraniano), la respuesta es sí”, indicó Sondland, al declarar ante el Comité de Asuntos de Inteligencia.
