Gobierno colombiano y disidencias de las extintas FARC anuncian instalación de diálogos de paz

El gobierno colombiano y las disidencias de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron la instalación de una mesa de diálogos de paz.

El Alto Comisionado para la Paz y el llamado Estado Mayor Central de las antiguas FARC hicieron público el domingo en sus redes sociales el documento suscrito la víspera, en el que se establece la instalación de los diálogos para discutir y aprobar “el cese al fuego bilateral y temporal de carácter nacional”.

Desde el momento de la suscripción y hasta la instalación de las mesas de diálogo, cuya fecha no precisó el documento, regirá una fase preliminar en la cual se establecerá un equipo de “generación de confianza” para la resolución de contingencias con la participación de representantes de ambas partes.

El proceso contará con delegados del gobierno, garantes internacionales y acompañantes de la ONU, de la misión de apoyo para el proceso de paz de la OEA, la Conferencia Episcopal de Colombia, entre otros sectores. En los próximos días, se conocerán los integrantes las dos delegaciones, según el documento.

En abril, el Estado Mayor Central, que integran decenas de grupos disidentes que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 entre el gobierno y las FARC, anunció su disposición para entablar las negociaciones con el gobierno del presidente Gustavo Petro. Se estima que de llegarse a un acuerdo permitiría el desarme de unos 3.000 miembros de las disidencias.

El Estado Mayor Central liderado por alias “Iván Mordisco” tiene presencia en el suroccidente de Colombia, en los departamentos de Caquetá, Guaviare, Vichada y el sur del Meta. Su influencia también se extiende a la región pacífica en el Cauca, Nariño y Valle del Cauca.

El gobierno de Petro, el primero de izquierda en la historia de Colombia, alcanzó a inicios de junio en Cuba un acuerdo con la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) para un cese al fuego que duraría de manera preliminar 180 días. Esta fase, denominada de “aislamiento” y que prevé la pausa en acciones de ofensiva entre militares e insurgentes, arrancó el jueves y se extenderá hasta el 3 de agosto.

Luego de ello se espera determinar los mecanismos de monitoreo y verificación del cumplimiento bilateral.

¡Conéctate con la Voz de América! Suscríbete a nuestro canal de YouTube y activa las notificaciones, o bien, síguenos en las redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram

Entradas relacionadas